Ya no mires atrás, de Marcelo Suaznabar

‘Negociando con el tiempo’, de Marcelo Suaznabar

Más de una veintena de obras realizadas entre los años 2007 al 2016 por Marcelo Suaznabar, componen la muestra “Negociando con el Tiempo”, que presenta el Museo Nacional de Arte en las Salas Temporales al cierre de este año, que seguramente causarán un momento de reflexión sobre esta negociación con el tiempo que cada uno tiene en su interior.

La obra de Marcelo Suaznabar ofrece, a quien se acerca a ella, un mundo de lecturas posibles, porque está relacionada con los mecanismos sustanciales, de nuestro inconsciente, y los temores más íntimos, de aquellos que depende nuestra conciencia de existir, y/o por  oposición,  la posibilidad de no existir, o dejar de existir. Estos temores están inmersos en el temor a la muerte, al olvido y a la marcha del tiempo que transcurre sin vuelta, con su inalterable cadencia.

Sólo es posible explicar la magia que ejercen las imágenes en sus lienzos, desde dos imaginarios que el artista ha logrado conjugar con maestría, el Barroco Católico del período Virreinal Andino y el onírico característico del Surrealismo de inicios siglo XX. Estas  fuentes que nutren su propuesta visual, se concretan en imágenes contundentes, con una gran sobriedad de color, logradas a través de una técnica depurada donde las soluciones compositivas y técnicas no dejan espacio a la dubitación.

Suaznabar define a su obra como surrealista, y es a través de ellas que pretende viajar por el tiempo. “A lo largo de mi carrera, el tiempo ha estado presente de diversas formas y se me hace muy importante llegar al concepto de la posible negociación, como un diálogo con el… un pacto que permita detenerlo por un instante para razonar y evaluar todas las situaciones en las que su paso fue determinante.” Y sigue… “Hablaré de lo que significa el tiempo para mí, cómo me afecta y cómo afecta a cada persona, porque para cada persona es distinto ese pasar del tiempo… El tiempo es el medidor que nos persigue silenciosamente y nos hace ver todo lo que sucede del pasado y el presente, nos recuerda qué ha pasado entre el pasado y el presente…”

El artista nació en la ciudad de Oruro, en septiembre de 1970, es autodidacta, cuyo principal motor de creación es el dibujo, revelando a  corta edad su inclinación por explorar las acuarelas, pasteles y lápices de color, desarrollando gran parte de su obra en su ciudad natal.

En 1992 viajó a Chile y, fue en Santiago donde realizó un curso de temporada de cuatro meses, en la Escuela de Arte del Centro de Extensión de la Universidad Católica, con el maestro Roberto Farriol.

Su imaginación fluye y explora, indagando en elementos del subconsciente, temas universales y comunes que preocupan a los seres humanos, como el paso del tiempo, la muerte, la naturaleza, la sexualidad, la belleza, las tentaciones, el temor, la religiosidad… experimentando y aprendiendo con cada nueva obra, lo que puede y quiere decir y aportar.

En 1999 fue invitado a participar en la Muestra Internacional “II Bienal de Artes Visuales del Mercosur” en Porto Alegre, Brasil, donde, motivado por el tema del daño ecológico a nivel global, realizó una serie de obras dedicada a la vida y a la naturaleza, “Naturaleza Viva, Naturaleza Muerta”, mostrada un año más tarde en el Museo Nacional de Arte de la ciudad de La Paz.

Suaznabar se trasladó a Canadá en diciembre de 2001 con su familia; en esta nueva etapa enfatizó temas relativos a la naturaleza, la muerte, la maternidad la tentación y el paso del tiempo, que siguen siendo abordados desde el lenguaje surrealista y simbólico, que recorre toda su obra.

(*Sobre texto del Museo Nacional de Arte, La Paz, Bolivia)